El Colegio Nacional de Periodistas, seccional Aragua, en base al artículo 5 de la vigente Ley del Ejercicio del Periodista, reitera su fin primordial de ser “custodio y defensor del derecho del pueblo a ser y estar informado veraz e íntegramente, y al mismo tiempo, del derecho del periodista al libre acceso a las fuentes informativas, y salvaguardar la libertad de expresión, el derecho de información y el derecho a la información.
En este sentido, y en clara defensa del derecho ciudadano a la denuncia responsable y a la información oportuna, solicita al Consejo Legislativo del estado Aragua, desengavete el anteproyecto de Ley de transparencia y libre acceso a la información que fue introducido por la directiva gremial el 27 de junio del año 2013, y recibido por el entonces presidente del parlamento, Alberto Mora, en compañía de la secretaria de gobierno de Aragua, Caryl Bertho. También le exige al gobierno regional, ofrezca información clara, transparente y permanente, sobre asuntos públicos de primer orden como la salud, para brindar tranquilidad y sosiego a la población aragüeña.
No hay constitución que no contenga un artículo que garantice la libertad de expresión y el derecho a la información. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela no es la excepción. En sus artículos 57 y 58, se garantiza el derecho del ciudadano a “expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión…” y también el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura…”
La gente tiene derecho a saber. Y ese derecho a saber no puede ser impedido, limitado o restringido de ninguna manera. Ese derecho constitucional, “prohíbe la censura a los funcionarios públicos o funcionarias públicas para dar cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades”. En consecuencia, el funcionario público en todos sus niveles, está obligado a ofrecer información porque no es de su propiedad, pertenece a la ciudadanía.
La censura monopoliza la calumnia y el rumor. El secretismo y la opacidad informativa sólo alientan la incertidumbre. La información es un derecho ciudadano y el gremio periodístico de Aragua lo reclama. El primer paso, es permitir el libre el acceso al Hospital Central de Maracay como fuente informativa para los periodistas. Deben recordar los aragüeños que desde hace más de 5 años, los periodistas no tienen acceso, ni al libro de novedades ni a las fuentes informativas dentro del principal centro hospitalario de la región, ubicado en Maracay y que en el empeño profesional por encontrar la noticia de primera mano, durante la gestión del exgobernador Rafael Isea, algunos periodistas y reporteros gráficos de medios regionales y nacionales, fueron agredidos durante una cobertura informativa en el Hospital Central de Maracay.
El CNP Aragua reitera su exigencia, para que no haya más restricciones informativas, salvo aquellas que imponen algunas medidas de protección al paciente y al personal de salud.
Como gremio ratificamos muestro compromiso de informar, de seguir siendo el vínculo entre la sociedad y las autoridades en busca de soluciones a los reclamos ciudadanos, individuales o colectivos, y para garantizar una mayor calidad de vida y el desarrollo de nuestro estado y de nuestro país. A pesar de los obstáculos, por mística, ética y vocación de servicio, el comunicador social seguirá informando.
Ese es un compromiso y aunque haya limitaciones e impedimentos para el cumplimiento del deber profesional, los periodistas deben como siempre, hacer uso responsable y de las diferentes herramientas de interacción y comunicación que ofrecen las nuevas tecnologías, difundiendo sólo información confiable y verificada, porque cada contenido de texto o audiovisual que se difunda o comparta a través de las redes sociales, genera consecuencias. Este llamado también es para la ciudadanía, para que también haga uso responsable de los medios digitales y no se haga eco de la desinformación, la tergiversación y el rumor. Es importante corroborar cualquier dato o información que circula en las redes sociales, antes de compartirla.
En momentos de incertidumbre y angustia, los medios de comunicación se deben a la gente. Las crisis sociales de un país, no pueden ser vistas como un simple acontecimiento informativo que relatar al público y, por tanto, exigen un compromiso social de los medios de comunicación. La calidad de la información oportuna no puede ser sacrificada en beneficio de la rapidez y la cantidad y mucho menos, para favorecer particularidades internas o externas. Los medios deben ser actores centrales que colaboren en la prevención en momentos de conflicto o de crisis y que favorezcan la comprensión mutua, la tolerancia y la confianza entre todos los ciudadanos, sin excepciones ni discriminaciones.
Ni las líneas editoriales ni los intereses económicos de un medio, pueden ser excusa para silenciar o informar escasa o deficientemente de cualquier crisis. Informar de estas situaciones es la herramienta que tienen los medios y los periodistas, para empujar a los diferentes actores a tomar las medidas necesarias para evitar o reducir las negativas consecuencias de cualquier evento social.
Los medios de comunicación social tienen un rol que cumplir y ese compromiso es ineludible. Deben sobreponerse a las presiones y las amenazas y disponer de la mejor herramienta que tienen a su mano: el periodismo de investigación.
Como gremio nos solidarizamos con toda lucha que se emprenda para enarbolar la bandera de los principios, la ética y la verdad. Y seguiremos defendiendo el derecho a la opinión, la información y la libre expresión de las ideas. La denuncia y la opinión, no pueden criminalizarse y los casos de interés público no pueden politizarse. Hacerlo, es imponerle al ciudadano, que renuncie a sus principios como hombre libre y deje de ser el único y verdadero centinela y vigilante de la cosa pública.
