
Director- Editor
Su despacho.
Por medio de la presente nos dirigimos
a usted, para después de saludarle con el respeto de siempre, referirnos a la
situación de riesgo a la que están sometidos los comunicadores sociales y
reporteros gráficos en su labor de cobertura diaria, en esta situación de
violencia y conflicto político-social que se ha desatado en los últimos días en
el país y muy particularmente en nuestro
estado Aragua.
Los medios de comunicación y los
periodistas tenemos una responsabilidad enorme que cumplir ante la sociedad
aragüeña y en ello no podemos desistir. Estamos obligados a informar con
absoluto criterio ético y periodístico sobre lo que ocurre, garantizando a la
ciudadanía su derecho a estar informados y cumpliendo nuestro deber de
informar.
En este propósito y partiendo de
las denuncias que hemos recibido de nuestros colegas que se sienten indefensos
y desprotegidos a propósito de la
realidad que invade las calles, tenemos que hacerles algunas exigencias
impostergables para garantizar la seguridad de los equipos periodísticos que
representan a su medio ante la ciudadanía.
En primer lugar, todo aquel
personal reporteril al que se le asigne una pauta debe salir a darle cobertura
con todos los equipos antimotines que garanticen su integridad física.
Recomiendan los expertos desde el
Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa (SNTP), que además del vehículo donde se trasladen, se habilite una motocicleta para facilitar una
posible evacuación de ser necesario,
siempre en resguardo de sus vidas. El artículo 56 de la LOPCYMAT es bien claro al respecto.
Es preciso, que el medio entienda
que no deben crearse falsas expectativas en las comunidades porque eso
contribuye a las reacciones violentas que ponen en riesgo a los equipos
reporteriles. Eso implica ser cuidadosos y responsables, de manera tal de no
asignar pautas si de antemano se sabe que esa noticia no será publicada o
difundida. La comunidad en general se siente frustrada al revisar los medios
impresos o ver los noticieros y comprobar que su caso no obtuvo espacio alguno.
Nuestras exigencias (entiéndanlas
en el sentido que son formuladas, es decir no como una amenaza hacia la fuente
laboral que ustedes representan para el gremio periodístico sino como el deber)
es para que se le dé cumplimiento a un derecho que garantizará la integridad
física de profesionales, hombres y mujeres que han contribuido con su esfuerzo diario,
a que su medio sea una referencia permanente de comunicación responsable para
la comunidad aragüeña.
Sin más y a la espera de un
encuentro oportuno a la brevedad posible, nos despedimos siempre con el
propósito de mantener las más cordiales
relaciones, en el entendido que nos une el compromiso de garantizar el derecho
constitucional a la información.
Atte,
Lcda. Amira Muci
Secretaria General
CNP-Aragua