
Los
registros sobre la situación del derecho a la libertad de expresión e
información que lleva de forma permanente el Instituto Prensa y Sociedad
de Venezuela (IPYS Venezuela) evidencian que el manejo informativo por
parte del gobierno nacional sobre la salud del presidente de la
República Hugo Chávez ha sido poco transparente y ha tenido como
correlato un discurso agresivo hacia la prensa nacional y extranjera.
Diversos representantes del Poder Ejecutivo, de manera recurrente,
descalifican, intimidan y acusan a los periodistas y medios de
desconocer la legitimidad del gobierno, por el hecho de presentar
informaciones, desde diversas fuentes, sobre la situación de salud que
afecta al primer mandatario nacional.
Desde que el Presidente informó, el 8 de diciembre de 2012, que debía
someterse a una nueva intervención quirúrgica, en Cuba, por la aparición
de nuevas células cancerígenas, debido a una reincidencia del cáncer
que padece desde mediados del 2011, representantes del Poder Ejecutivo,
han acusado a los medios de comunicación nacionales y extranjeros de
mantener una “campaña de desestabilización”, por el supuesto manejo “mal
intencionado” de la cobertura informativa del estado de salud del
mandatario y la situación de la conducción del país en su ausencia del
territorio nacional.
Pluralidad y diversidad de los medios en riesgo
En
este contexto, se ha registrado el inicio de procedimientos
administrativos sancionatorios, ha habido un uso recurente de las
alocuciones oficiales obligatorias, de radio y televisión (mayormente,
en cadena nacional) y la utilización reiterada de los medios estatales
para la divulgación de mensajes en los que se criminaliza la labor
informativa de los medios privados e independientes. Esta situación
atenta contra los fundamentos de pluralidad y diversidad en los que se
asienta la libertad de expresión, principio indispensable en la
convivencia democrática.
Asimismo,
estas reacciones oficiales contra la prensa desfavorecen el clima
sociopolítico en el país, que además, está marcado por la imprecisa y
escaza difusión, de parte del sector oficial, de información
corroborada con fuentes calificadas, pertinente y oportuna; así como la
por la generación de rumores, que podrían afectar la estabilidad del
país.
Esta
situación responde a la radicalización de una política gubernamental
que limita el acceso a la información pública, derecho fundamental que
permite a los ciudadanos conocer, sin ningún tipo de sesgo, detalles
sobre los asuntos de interés colectivo, en relación a las instituciones
estatales y los funcionarios públicos. De esta manera, la opacidad ha
marcado la estrategia informativa del gobierno nacional en cuanto a la
enfermedad del presidente de la República Hugo Chávez.
La claridad, precisión y calificación de informaciones especializadas
han sido los grandes ausentes. A pesar que Nicolás Maduro,
vicepresidente de la República, y Ernesto Villegas, Ministro de
Comunicación, ha enviado al país alrededor de 30 mensajes oficiales
sobre la salud del Presidente, desde el 10 de diciembre de 2012, estos
comunicados carecen de rigurosidad, por lo que se puede considerar que
los medios de comunicación y los ciudadanos no han podido conocer
información médica validada, de manos de profesionales certificados de
esta área, que describan la situación de salud que ha afectado al primer
mandatario nacional, desde junio de 2011. Asimismo, la sociedad en
general no ha tenido acceso a un informe especializado, preparado por
una junta médica venezolana que puntualice esta situación.
Ante
este panorama, se limita el derecho de los ciudadanos a saber las
condiciones detalladas sobre la salud del presidente de la República,
por ser información de interés colectivo, y se violentan los principios
de la libertad de expresión e información pública, consagrados en los
artículos 57, 58 y 143 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela.
Estado de salud del presidente como información de interés público
La
actitud que han mantenido de las autoridades públicas hacia los medios y
los periodistas, ante el manejo informativo de la salud del Presidente,
ratifica una agudización de las limitaciones y la hostilidad que afecta
la libertad de expresión en el país, en los últimos años.. Así lo
constatan los datos de IPYS Venezuela en 2012, cuando se contabilizaron,
al menos, 200 casos de ataques y agresiones contra trabajadores y
empresas de comunicación social. Esta cifra representa el mayor
registro de violaciones contra la prensa, en los últimos 10 años;
incluso duplicando los casos registrados en 2011, cuando se reportaron
94 incidentes.
De igual manera, los representantes del Poder Ejecutivo y el Poder
Judicial han querido subordinar la libertad de expresión e información
apelando al respeto a la privacidad, del presidente de la República,
olvidando que la información precisa, rigurosa y especializada, sobre el
estado del primer mandatario nacional, es un asunto primordial de
interés para todos los sectores de la sociedad, con fundamento en los
artículos os artículos 57, 58 y 143 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela y en la Declaración de Principios para la
Libertad de Expresión, de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, que establece que: “Las leyes de privacidad no deben inhibir
ni restringir la investigación y difusión de información de interés
público” (Principio Nº 10). Y agrega: “Los funcionarios públicos están
sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad” (Principio Nº
11). Siendo la condición de salud del Presidente de la República una
situación que afecta sus funciones, resulta fundamental que los
ciudadanos tengan acceso a información, clara y oportuna al respecto.
Ante
estos hechos que colocan en riesgo la garantía y el pleno ejercicio de
la libertad de expresión en Venezuela, IPYS Venezuela exhorta al Estado
venezolano a informar, con basamentos de una junta médica, de manera
clara, real y transparente, sobre el estado de salud del Presidente.
Asimismo, solicita cesar con la sistemática hostilidad hacia la labor de
la prensa nacional y extranjera y garantizar las medidas necesarias
para que los periodistas y medios de comunicación ejerzan su labor sin
ningún tipo de riesgo, amenazas y censura. De igual manera, IPYS
Venezuela hace un llamado a los periodistas y medios de comunicación
nacionales y extranjeros, a realizar su labor informativa apegados a los
principios éticos que fundamentan el ejercicio periodístico.
A
continuación, se presenta un análisis sobre el ataque a los medios de
comunicación y las dimensiones de las limitaciones al acceso a la
información pública promovidas por el gobierno nacional en el manejo
informativo en relación al estado de salud del Presidente.
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