Colegio Nacional de Periodistas Seccional Aragua
EN EL ESTACIONAMIENTO
DEL CNP-ARAGUA

Jenny Muñoz Coronado
CNP 5.728

Estoy feliz y agradecida con Dios por darme la vida. Pero también por la fortuna de comprobar que aún hay espacio para la tolerancia, para el respeto, para el encuentro y el reencuentro, para la pluralidad, para el cultivo de la amistad sincera, para la honestidad, para la fuerza, para compartir espacios para la recreación, para reconocernos...No tengo la virtud de mis amigas Gregoria y Gina, de tener una estupenda pluma, ni la destreza de mi también amiga Amira, para traducir en palabras claras y sencillas todo el sentimiento de felicidad que me embargó y embarga, a propósito de la entrega de los premios del CNP Aragua a colegas de la región, en la cita que como excusa sirvió para celebrar el Día del Periodista, el pasado sábado 27 de junio. Cuando entré, cerca de las 9pm a ese estacionamiento recién asfaltado del CNP Aragua, y vi una sobria decoración en la que destacaban periodistas de distintas generaciones, todos dispuestos e integrados para disfrutar de una velada única... ¡fue realmente emocionante!.
Ver a jóvenes periodistas con sus manos nerviosas y ojos relucientes debido a lágrimas que les resbalaban por las mejillas, estar frente ellos y observar como uno a uno posaban sus miradas extasiados en los reconocimientos que recibían… es un sentimiento indescriptible, mi corazón latía tan rápido que sentía que se me salía del pecho. Por otra parte sentir tan de cerca cada palabra que en la experiencia reúnen periodistas pensionados y reconocidos por años de ejercicio, nos demuestran que hay muchas cosas aún por hacer y por dar.
La juventud, los hermosos jóvenes y noveles profesionales de la comunicación, que muchas pero muchas veces nos avasallan con su ímpetu, a esa cita del 27 de junio de 2009 no faltaron. Sus miradas eran de admiración por todo lo que los rodeaba, por todo lo que aquella atmósfera envolvía en el estacionamiento del CNP Aragua. Sin temor a equivocarme ellos transmitían un hondo y decidido respeto, por lo que ellos en futuro aspiran ser…
Mis compañeros de Junta Directiva y todos los que nos ayudan desinteresadamente, mis amigos y amigas pues, no tengo ya palabras para plasmar en estas líneas lo que sentían, estoy segura que lo mismo que yo y más..La madre de mi amiga Ana María Campos -Berenice- me dijo, “se respira amor Jenny”. Y es cierto esa cita del 27 de junio de 2009 irradiaba amor, ¡amor mayúsculo!.
Cada mesa, cada grupo, cada área inundada -no de agua- sino de emociones tan disímiles, pero a la vez tan íntegras y auténticas… El 27 de junio de 2009, marca para mi un antes y un después, me reconcilia con la fortuna de saber que si podemos propiciar espacios para la confraternidad, para la paz y por supuesto para el amor.